Ilustración de una llapra remando en una dorna

Todo empezó muchos años antes de que existiera As Llapras do Stop, cuando un grupo de amigos de Carreira comenzamos a reunirnos en un lugar al que llamábamos "el Stop", porque allí había, cómo no, una señal de tráfico de stop. Ese cruce se convirtió en nuestro punto de encuentro diario, donde nos pasábamos las tardes enteras durante años sin hacer prácticamente nada más que estar juntos, y donde, entre risas y vaciles, surgió la idea de formar una peña de la Dorna con nuestra propia identidad.

El nombre no hizo falta pensarlo mucho: al igual que las llapras se quedan pegadas a las piedras sin moverse, nosotros llevábamos años pegados a aquel cruce. Así que, cuando en 2004 decidimos crear la peña, la elección fue casi automática: As Llapras do Stop.

Nuestros primeros pasos como peña fueron sencillos y sin grandes pretensiones: nos organizamos para hacer unas camisetas con el nombre y un dibujo a mano alzada, obra de Jouchal, y con el dinero que sobraba —que no era mucho— financiábamos los "refrescos" del añorado juateque de toda la vida. Aquella celebración, que se hacía primero en área secada y después en coroso, hoy ya no existe como tal: dio paso al actual juateque urbano.

Nuestra imagen también fue evolucionando con el tiempo. Empezamos vistiendo de blanco, después llegó el azul (con un percance que preferimos no recordar), más tarde probamos con el rosa, hasta dar finalmente con el color que nos representa a día de hoy: el verde pistacho. El logo, como todo en esta peña, también fue cambiando por el camino, pasando de un único color negro a varios colores.

Ilustración de una llapra en paracaídas

El grupo fue creciendo, cada vez éramos más, y llegó el momento de dar el paso: legalizar la peña y participar en las pruebas. Nuestro patrón, Diego, se presentó al examen de patrón y lo sacó con nota, y desde entonces As Llapras do Stop pasó a ser una peña oficial. Hubo años en los que no nos perdíamos ni una prueba, remando allá donde hiciera falta, pero con el tiempo, y sobre todo por la falta de este, debido a las circunstancias de la vida, fuimos siendo más selectivos, participando solo en las que menos nos costaba organizar, sin que eso nos impidiera seguir sumando premios a lo largo de los años.

Con los años llegamos a sumar un máximo histórico de 240 llapras; hoy somos cerca de 70 quienes seguimos manteniendo viva la llama. Los caminos de cada uno han ido cambiando, y muchas llapras han ido y venido, así que de aquel 2004 quedamos pocas llapras fundadoras. Aun así, lo que empezó siendo una cuadrilla de amigos junto a una señal de stop, con unas camisetas y unos refrescos, sigue siendo hoy una auténtica familia, ahora también con nuevas llapras, nuevas generaciones y dorneiros de otras peñas que han encontrado su sitio entre nosotros, a quienes siempre damos la bienvenida y procuramos acoger lo mejor posible.

Ilustración de una llapra en un coche de carreras

Esta web es un paso más en esa historia. Debido a la falta de tiempo y a la distancia —muchos de los integrantes han cambiado de localidad e incluso de provincia—, había que buscar una forma más eficiente de organizarnos como peña que un grupo de WhatsApp o una hoja de cálculo de Google Sheets. Esta web es un espacio pensado para todos los que formamos parte de As Llapras do Stop, para seguir compartiendo, organizando y disfrutando juntos, como siempre hemos hecho: sin muchas normas, pero con mucho cariño.

¡Vamos llapras do stop!